Pero esta renovación no es de forma pareja, creando mapas diversos de zonas de mayor o menor condensación de células muertas. La limpieza profunda consiste en eliminar de forma par la piel muerta, para ello lo ideal es la utilización de un procedimiento dirigido a remover, extraer y calmar, equilibrar y tratar. El primer punto remover consiste en eliminar de la superficie de la piel células muertas, y formaciones como comedones, puntos negros, vellos incrustados, miliums, etc; para ello utilizaremos limpiadores, exfoliantes, sistemas térmicos para dilatar poros, tales como vapor o máscaras térmicas; el proceso de extracción se realiza previa apertura de poros por vía térmica y facilita la expulsión de cuerpos de regular tamaño que se incrustan en la piel, este proceso alterara las condiciones normales de la piel por lo que en una siguiente fase procuraremos calmar y restablecer el equilibrio inicial de la piel a la par de aplicar el tratamiento adecuado y necesario al caso. |